En julio de 2025, el gobierno federal de Canadá y los Territorios del Noroeste de este país anunciaron una iniciativa que tiene visos de un film futurista de fines del siglo XX pero es geología pura del siglo XXIl. Están trabajando en escanear, digitalizar y analizar con IA miles de núcleos de perforación históricos que tiene almacenado en sus archivos el Northwest Territories Geological Survey, una organización de investigación gubernamental cuya función principal es avanzar en el conocimiento geocientífico, gestionando datos sobre minerales, petróleo, geofísica y geoquímica para el desarrollo de esta región.
El objetivo es encontrar litio, cobalto, cobre y tierras raras sin perforar un solo metro nuevo de roca. Es exploración minera mediante arqueología digital. Caitlin Cleveland, ministra de Industria, Turismo e Inversión de los estratégicos Territorios del Noroeste, la define así: “modernizar cómo analizamos y compartimos datos geológicos, abriendo la puerta a nueva exploración, nuevas alianzas y nuevas oportunidades económicas”.
El proyecto piloto se centra en la Provincia Geológica Slave, una vasta región de 190 000 Km2 (una zona de un tamaño superior al de todo Uruguay y 10 veces más grande que la Selva Lacandona en México) ubicada en el este de los Territorios del Noroeste. Es zona de minas pasadas y potencial virgen, especialmente para minerales críticos. La promesa gubernamental es clara, según declaró, Caroline Wawzonek, ministra territorial de Infraestructura, Energía y Cadenas de Suministro.“Al aplicar análisis impulsado por IA a muestras de núcleos históricos, ambos gobiernos buscan estimular nueva inversión dando a la industria las herramientas que necesita para desbloquear valor mineral sin perturbar más la tierra”, señala Wawzonek.
Desbloquear valor mineral sin perturbar más la tierra. Esta última frase encierra el corazón político del proyecto. Pero también abre un debate respecto de su ambigüedad estratégica. ¿Es realmente innovación geológica o se trata sencillamente de una táctica para evitar la resistencia social y ambiental que toda nueva exploración dispara entre la población? Además. reabre una discusión respecto del impacto que tendrá la iniciativa sobre el empleo. ¿Qué ocurrirá con los geólogos de campo, los técnicos de perforación, los trabajadores de exploración cuyo oficio depende de perforar, no de escanear?.
La promesa de encontrar sin buscar
El comunicado oficial de Natural Resources Canada explica a grandes rasgos la técnica que desarrollarán. Utilizarán escaneo digital de alta resolución e imagen hiperespectral para analizar núcleos de perforación que llevan décadas abandonados en los anaqueles de los organismos públicos.
Devin Baines, asesor senior de comunicaciones de Natural Resources Canada, lo relató con precisión en declaraciones a CIM Magazine. Sostuvo que “las herramientas de IA ayudarán a detectar firmas minerales previamente pasadas por alto, reevaluar descubrimientos históricos y destacar nuevos objetivos para minerales críticos”. Baines explicó que “la intención será tener datos de esta iniciativa integrados en una plataforma digital centralizada, formando la base de una futura Biblioteca Digital de Núcleos Canadiense, que reducirá barreras y apoyará la exploración en todo Canadá”.
Es, en efecto, una biblioteca. Pero no de libros. De roca. Miles de núcleos cilíndricos extraídos del subsuelo a lo largo de décadas, ahora convertidos en datos digitales accesibles mediante plataforma centralizada. La visión a largo plazo se presenta ambiciosa: digitalizar núcleos de perforación de todo el país, estandarizar formatos de almacenamiento de datos, crear interfaces amigables para la industria y la investigación académica, y facilitar el intercambio de información entre gobiernos federal y los territoriales.
Un pozo de exploración típico tiene entre 300 y 1,000 metros de profundidad a razón de 150-300 dólares canadienses por metro en las áreas accesibles y de entre 500 y 800 dólares canadienses por metro en las remotas.
Suena a eficiencia pura. Y lo es. Pero la eficiencia siempre tiene un costo. Y en este caso, el costo se mide en empleos que no se crearán.
El silencio sobre los que perforan
La perforación de núcleos es una de las actividades más onerosas de la exploración mineral. De acuerdo a datos conservadores de Discovery Alert, el costo de perforar un pozo oscila entre 100,000 y 500,000 dólares canadienses (US$70,000-350,000) dependiendo de profundidad y condiciones geológicas.
A modo de referencia, un pozo de exploración típico tiene entre 300 y 1,000 metros de profundidad a razón de 150-300 dólares canadienses por metro en las áreas accesibles y de entre 500-800 dólares canadienses por metro en las áreas remotas. Además, cada pozo requiere equipos humanos: perforadores, ayudantes de perforación, geólogos de campo, técnicos de muestreo, supervisores de sitio. Son empleos bien pagados, físicamente demandantes, estacionales en muchos casos, pero fundamentales para la actividad económica de las comunidades remotas del norte canadiense, en los que la minería tiene una enorme incidencia.
El proyecto de Biblioteca Digital de Núcleos reduce drásticamente la necesidad de nuevas perforaciones. Esa es su principal ventaja económica y ambiental.
Sin embargo, también tiene un impacto en la creación y sostenimiento de las fuentes de empleo. De acuerdo a datos proporcionados por la Mining Association of Canada, la industria necesitará entre 80,000 y 120,000 trabajadores para 2030 solo para mantener operaciones a un ritmo razonable. Y el 50% de los ingenieros mineros alcanzarán edad de retiro en la próxima década, según un estudio de Deloitte citado por AI Policy Group en febrero de 2025.
Pero esos números reflejan demanda de trabajadores para operaciones existentes. No incluye nuevas exploraciones. Y la exploración es precisamente donde la IA está desplazando empleos más rápido. Brian Goss, fundador y presidente de Rangefront, una empresa de servicios geológicos y consultoría minera con residencia en Campbell River, Columbia Británica, lleva más de 20 años en exploración de oro y minerales.
En su blog, Goss describió tiempo atrás el panorama laboral minero canadiense con optimismo profesional pero también con realismo incómodo.
Los salarios son altos: geólogos profesionales, ingenieros y gerentes de proyecto ganan entre 90,000 y 120,000 dólares canadienses (US$63,000-84,000), y suelen ser más elevados en ubicaciones remotas o de alta demanda como Ontario (níquel en Sudbury, oro en Timmins), Quebec (oro, hierro, litio), o el norte de Canadá (Yukon, Territorios del Noroeste, Nunavut). Goss también indica que “ciertos roles de exploración o muestreo pueden ser estacionales, especialmente si condiciones climáticas o ciclos de financiamiento afectan cronogramas de perforación”.
Y esos roles estacionales son precisamente los más vulnerables cuando la IA permite “explorar” sin perforar. Si los algoritmos pueden identificar depósitos prometedores analizando núcleos viejos, la industria necesita menos técnicos de campo y más científicos de datos. Es reconversión laboral a escala regional.
Los números que nadie quiere nombrar a viva voz
La AI Policy Group de Canadá publicó un análisis titulado “Excavando más profundo: Cómo la IA está reformando la industria minera y la fuerza laboral en Canadá” (“Digging Deeper: How AI is Reshaping Canada’s Mining Industry and Workforce”).
Las generaciones más jóvenes priorizan el equilibrio entre vida-trabajo y las oportunidades de trabajar a distancia sobre los salarios altos.
El documento señala que el sector minero, la piedra angular de la economía canadiense, proporciona empleos bien remunerados a más de 649.000 personas, muchos de estos trabajos se encuentran en zonas remotas, donde las personas no tienen tantas opciones de empleo como en las grandes ciudades, lo que convierte a la industria minera en una parte esencial de sus vidas. no es alarmista. Es descriptivo. Y sus números, claros. Dice: “Mientras el desplazamiento laboral debido a automatización es real, la industria también enfrenta escasez de mano de obra y talento“,
Según otro estudio, de Deloitte, “las tasas de empleo minero han estado cayendo, incluso cuando la demanda de trabajadores permanece alta”.
Y luego viene el dato generacional. De 2016 a 2020, el número de estudiantes universitarios de pregrado en ingeniería minera, geofísica y geológica en Canadá cayó un tercio.
Las generaciones más jóvenes priorizan el equilibrio entre vida-trabajo y las oportunidades de trabajar a distancia sobre los salarios altos. Además, 66% de encuestados de Generación Z en una encuesta de BDO indicaron preferencia por carreras que beneficien comunidades locales e impacten positivamente el medio ambiente. La minería no encaja siempre en esa narrativa.
El análisis de AI Policy Group plantea la solución obvia. “A medida que mineros se retiran y crean brechas de habilidades, la IA puede ayudar a abordar este problema automatizando algunos de los roles que dejan atrás. Al mismo tiempo, muchos empleados actuales, cuyos trabajos están en riesgo de ser reemplazados por la IA, necesitan oportunidades para recapacitarse para roles que permanecen necesarios con implementación de IA”. Es lógica implacable. Pero luego añade una frase honesta y dura: “Aunque la recapacitación es beneficiosa, no puede compensar completamente la reducción de empleos causada por automatización”.
Mila y la alianza entre academia e industria
Detrás de este proyecto está Mila, el Instituto de Inteligencia Artificial de Quebec, fundado en 1993 por el profesor Yoshua Bengio de la Universidad de Montreal, ganador del Premio Turing y una de las figuras fundacionales del aprendizaje profundo.
Mila reúne hoy más de 1400 investigadores especializados en aprendizaje automático, la mayor concentración de investigadores académicos en deep learning del mundo.
En mayo de 2021, Mila anunció un proyecto colaborativo con el Geological Survey of Canada (GSC), parte integral del sector de Tierras y Minerales de Natural Resources Canada. El objetivo: aplicar métodos de aprendizaje profundo de última generación para mejorar la exploración mineral.
El proyecto, que se extendió hasta julio de 2022, se enfocó en datos sísmicos y de pozos para desarrollar modelos avanzados y métodos para entender y visualizar grandes volúmenes subsuperficiales.
Los especialistas Gilles Bellefleur y Ernst Schetselaar, científicos de investigación de Natural Resources Canada, se unieron con Jean-Philippe Nantel (gerente de proyecto), Joumana Ghosn, Pierre-Luc St-Charle y Bruno Rousseau del equipo de Investigación Aplicada de Mila. Su meta era consolidar experiencia y usar datos sísmicos y de pozos para crear modelos de aprendizaje profundo que predijesen la composición de roca subsuperficial usando solo información sísmica, reduciendo significativamente el número de pozos necesarios.
Es progreso. Es eficiencia. Es sostenibilidad ambiental. Y es, también, desplazamiento laboral disfrazado de innovación.
En agosto de 2023, Mila anunció otra alianza estratégica, esta vez con KPI Mining Solutions, una firma global de desarrollo de software y consultoría especializada en minería.
Stéphane Létourneau, vicepresidente ejecutivo de Mila, ubicó la alianza en contexto estratégico nacional. “Los minerales críticos juegan un papel crucial en impulsar la transición de vehículos eléctricos y apoyar la agenda climática, y la IA ha demostrado ser una tecnología importante en el apoyo de la Estrategia de Minerales Críticos de Canadá.
“Con esta alianza, -prosiguió- buscamos desarrollar aún más modelado de IA y ML que generará avances en eficiencia minera, reduciendo el impacto ambiental de la minería y apoyando la estrategia de Canadá en este sector”.
Es una narrativa idílica: ciencia de clase mundial, colaboración público-privada, eficiencia económica, responsabilidad ambiental. Pero hay una tensión no resuelta. Si la IA hace más eficiente la exploración y extracción, ¿por qué las tasas de empleo minero están cayendo incluso cuando la demanda de trabajadores permanece alta?
El trabajo desaparece mientras falta mano de obra
Un artículo de Rangefront actualizado en diciembre de 2025 titulado “Mining Career Handbook: Salaries, Roles & FAQs. Updated for 2026” describe el panorama laboral con detalle. Los roles de liderazgo en exploración y geología crecen desde la experiencia práctica.
Los geocientíficos que ganan años en campo transicionan a roles supervisores y gerenciales supervisando programas de exploración, equipos de campo y equipos de análisis de datos.
Si los algoritmos pueden analizar núcleos históricos y señalar objetivos prometedores, la industria necesita menos personas en campo y más en oficinas procesando datos.
Geólogos senior lideran equipos multidisciplinarios planificando y ejecutando campañas de perforación, interpretando resultados de ensayos, refinando modelos geológicos. Aseguran calidad de datos, coordinan con ingenieros y especialistas ambientales, guían decisiones que pueden determinar si un proyecto avanza a desarrollo. Gerentes de exploración tienen una visión más amplia, gestionando presupuestos, cronogramas y personal en múltiples sitios o regiones.
Su trabajo implica coordinar contratistas de perforación, liaison con cuerpos regulatorios, alinear resultados de campo con estrategia de empresa y requisitos de reporte a inversionistas.
Pero los roles de entrada —técnicos de campo, geo-técnicos, geólogos junior— son precisamente los que la IA amenaza. Si los algoritmos pueden analizar núcleos históricos y señalar objetivos prometedores, la industria necesita menos personas en campo y más en oficinas procesando datos.
Es el mismo fenómeno que está ocurriendo en el software, donde el empleo de desarrolladores de 22 a 25 años cayó casi 20% desde su pico de finales de 2022, coincidiendo exactamente con el lanzamiento de ChatGPT en noviembre de 2022, según se desprende de una investigación del Stanford Digital Economy Lab citada en análisis de diciembre de 2025.
Heather Exner-Pirot, directora del programa de Recursos Naturales, Energía y Medio Ambiente en el Macdonald-Laurier Institute, un think tank de política pública con sede en Ottawa (Canadá), describió la situación en Canadian Mining Journal en octubre de 2025.“Perdimos mucha fuerza laboral hace 10 años y no había empleos para reemplazarlos”, rememoró.
Pero ahora la industria de recursos está entrando en período de crecimiento, impulsado por mayor demanda de minerales críticos e inversiones respaldadas por gobierno en el sector.
Exner-Pirot fue clara sobre la urgencia. “La fuerza laboral que envejece de Canadá añade urgencia a la contratación. A medida que trabajadores veteranos se retiran, las empresas buscan activamente ingenieros, geólogos, técnicos y operadores, junto con especialistas en áreas emergentes como automatización, minería digital e integración de energía sostenible. Estos sectores están evolucionando rápidamente, y la demanda de trabajadores capacitados y entrenados solo va a acelerar”, reconoció.
Es una paradoja brutal. La industria necesita 100 000 nuevos trabajadores para 2035, pero la IA está reduciendo la necesidad de roles tradicionales de exploración. La solución es la recapacitación. Pero no todos pueden reconvertirse de técnico de perforación a científico de datos.
Infraestructura como argumento político
Caroline Wawzonek, ministra territorial de Infraestructura, entiende que la tecnología sola no alcanza. Por eso, en el mismo comunicado que anuncia la Biblioteca Digital de Núcleos, anticipa inversiones complementarias. “Infraestructura es igualmente crítica para realizar estas oportunidades. Por eso estamos avanzando la Mackenzie Valley Highway y el Corredor de Seguridad Ártica”, indicó.
El Corredor de Seguridad Ártica es un proyecto de infraestructura que busca conectar los recursos minerales del norte con los mercados globales al tiempo que refuerza la soberanía ártica de Canadá.
La Mackenzie Valley Highway busca reemplazar 320 kilómetros del estacional Mackenzie Valley Winter Road extendiendo el acceso de carretera todo el año desde el final de la Highway y hasta las comunidades de la región Sahtu: Wrigley, Tulita y Norman Wells. También mejoraría transporte al proyecto Prairie Creek zinc-plomo-plata de NorZinc, situado unos 200 kilómetros al oeste de Fort Simpson.
El MVH está en evaluación ambiental y consulta con comunidades indígenas locales. Una vez completa la evaluación y tras aprobaciones ministeriales finales y decisión formal del gobierno de los Territorios del Noroeste de avanzar el proyecto, se anticipa la construcción a finales de 2027 o principios de 2028.
El Corredor de Seguridad Ártica es todavía más ambicioso. Es un proyecto de infraestructura estratégica que busca conectar los recursos minerales del norte con los mercados globales mientras refuerza la soberanía ártica de Canadá.
Es geopolítica disfrazada de logística.
La lógica es clara. Si la IA permite identificar depósitos sin perforación extensiva, reduciendo costos de exploración, pero esos depósitos están en el Ártico remoto sin carreteras ni energía, entonces la IA sola no genera inversión. Se necesita infraestructura física.
Y esa infraestructura requiere trabajadores de construcción, electricistas, operadores de maquinaria pesada, ingenieros civiles. Es reconversión laboral indirecta: menos técnicos de perforación, más trabajadores de infraestructura.

El proyecto de Biblioteca Digital de Núcleos es técnicamente brillante. Es responsable ambientable. económicamente eficiente y estratégicamente inteligente. Pero hay una pregunta que nadie formula en el comunicado oficial. ¿Qué pasa con los trabajadores cuyo oficio depende de perforar roca, no de escanearla?
La respuesta honesta es que algunos se reconvertirán. Feroz Shah, primer receptor de la Beca de Diversidad de Franco-Nevada Corporation en 2021, que apoyó su licenciatura de cuatro años en ingeniería mineral en el Lassonde Institute of Mining, University of Toronto, describió su trayectoria en Canadian Mining Journal en octubre de 2025.
“La serie de oportunidades que he tenido desde entonces es simplemente notable. Mi primer verano, llegué a ir a Alberta y trabajar en el Oeste. Mi segundo verano, estaba en el norte de Labrador trabajando para Rio Tinto en su operación de mineral de hierro. Ese tercer verano, estuve en el sur trabajando con Freeport-McMoran en Arizona”, relató entuasiasta el joven Feroz Shah.
Shah ganó el primer lugar en los Juegos Mineros Canadienses 2024 en Sudbury por su discurso sobre cómo atraer talento top a la minería. Para Shah, la industria minera está acosada por una reputación desfasada en el tiempo. La realidad es que la minería moderna es tecnología de punta, salarios altos y oportunidades globales. Pero Shah es ingeniero mineral con licenciatura universitaria. No es técnico de perforación de 45 años con secundaria completa y 20 años de experiencia de campo sobre sus espaldas. Para es este último trabajador, la promesa de “recapacitación” suena abstracta. Y probablemente lo es.
El futuro que se acepta a regañadientes
El proyecto de Biblioteca Digital de Núcleos de Canadá es un caso de estudio perfecto de cómo la IA transforma industrias sin revolución visible como una suerte de diabétes minera, porque avanza y no duele. No hay protestas. No hay huelgas. No hay titulares dramáticos. Solo un comunicado gubernamental aunnciando que van a escanear núcleos viejos con IA para encontrar minerales sin perforar nuevo.
El proyecto de Biblioteca Digital de Núcleos de Canadá es un caso de estudio perfecto de cómo la IA transforma industrias sin revolución visible, como una suerte de diabétes, una enfermedad que no se siente.
Y detrás de esa decisión técnica hay una realidad laboral que se está reconfigurando silenciosamente. La industria minera canadiense necesita 100 000 nuevos trabajadores para 2035. Pero esos trabajadores no serán técnicos de perforación. Serán científicos de datos, especialistas en IA, ingenieros de automatización, técnicos de mantenimiento de sistemas autónomos.
Es progreso. Es eficiencia. Es sostenibilidad ambiental. Y es, también, desplazamiento laboral disfrazado de innovación.
Caitlin Cleveland lo dijo con optimismo ministerial. “Al modernizar cómo analizamos y compartimos datos geológicos, estamos abriendo la puerta a nueva exploración, nuevas alianzas y nuevas oportunidades económicas”, puntualizó la influyente funcionaria.
Todo eso resulta verosímil. Pero también es cierto que algunas puertas se abren mientras otras se cierran. Y los que están del lado de la puerta que se cierra raramente aparecen en comunicados gubernamentales.
Mientras la IA desbloquea joyas minerales dormidas en archivos gubernamentales, las manos que perforaban la tierra enfrentan un futuro incierto. La verdadera exploración ya no está bajo el suelo, sino en la habilidad e inteligencia del país para reinventar sus métodos pero también en su capacidad y sabiduría para reescribir el contrato social con quienes han construido durante décadas, en base a sudor, sangre y lágrimas, la riqueza minera.
Santiago Andes / Centauro IA
