China construye: 1 trillón de yuanes en IA y una revolución que cambia la minería

Hao Yirui, jefe de la sección de minería de carbón en Malan, observa atentamente las imágenes. “Si la cinta se desvía aunque sea ligeramente, podemos notificar a los trabajadores inmediatamente”, explica. Y luego añade el dato que resume la transformación. “En el pasado, necesitábamos más de una docena de trabajadores en un solo frente y aún así no podíamos mantener el ritmo. Ahora solo trabajamos turnos diurnos, con un equipo de ocho personas. La producción no ha caído; de hecho, hemos mejorado la productividad en más del 40%”, explica.

China apostó hace una década a que la IA sería infraestructura crítica, no un lujo tecnológico.

Esta escena, reportada por People’s Daily Online es emblemática de una transformación que está ocurriendo a escala nacional. El 26 de diciembre de 2025, el Ministerio de Industria y Tecnología de la Información de China anunció en una conferencia nacional que la industria core de inteligencia artificial había superado 1 trillón de yuanes, aproximadamente U$S142.000 millones, en escala. No es una proyección. No es una meta para 2030. Es el tamaño actual de un sector que en 2020 apenas existía como categoría estadística independiente.

Y dentro de esa masa económica está la minería china, protagonizando cambios que combinan escala brutal, velocidad de implementación vertiginosa y un modelo de desarrollo que desafía las suposiciones sobre cómo debe ocurrir la innovación tecnológica. Son datos oficiales de gestión, no propaganda. Revelan una estrategia nacional que apostó hace una década a que la IA sería infraestructura crítica, no lujo tecnológico.

Pero detrás de cada algoritmo hay decisiones humanas, hay trabajadores cuyas vidas cambiaron radicalmente, como Ding Chao y Hao Yirui. Y detrás de cada cifra récord existen tensiones que China enfrenta con pragmatismo. ¿Qué hacer cuando las máquinas superan el 120% de la productividad humana? ¿Cómo mantener cohesión social mientras se acelera la automatización más rápida de la historia industrial?

Se cumple el plan nacional

Cuando el gobierno chino anuncia un plan, comunica decisiones ya tomadas con cronogramas precisos. El Plan Nacional de IA para 2027 establece que China debe lograr una instrumentación profunda de al menos cinco modelos grandes de IA especializados en industrias estratégicas; Carbón, petróleo, gas, manufactura pesada y logística. El término clave que usan en Shanxi no es “desarrollar” sino “aplicar profundamente”. Porque China ya desarrolló los modelos. Ahora los está incluyendo en la realidad operacional de decenas de miles de instalaciones industriales.

En Shanxi, la capital China del carbón, más del 50% de la producción ya se realiza mediante minería inteligente

En Shanxi, la capital China del carbón, más del 50% de la producción ya se realiza mediante minería inteligente, según datos oficiales. No son proyectos piloto, son minas en producción comercial plena donde sistemas autónomos gestionan extracción, transporte, procesamiento y seguridad con mínima intervención humana. La minería de carbón se considera una industria de alto riesgo. En los últimos años, China ha ido fortaleciendo la transformación inteligente en sus minas de carbón promoviendo la aplicación de la IA.

Guo Tianjin, ingeniero jefe del departamento electromecánico de la mina Malan, describe el cambio con una metáfora contundente: “Es como darle al robot sentidos humanos. Ve, escucha y siente, eliminando puntos ciegos de inspección y aliviando la carga de los trabajadores. Es confiable”.

Las minas Malan y Tunlan han construido de forma conjunta 16 frentes de trabajo inteligentes. Hao Yirui, el jefe de minería, proyecta el futuro inmediato. “Con las actualizaciones continuas en tecnologías de reconocimiento de roca y carbón, y de posicionamiento subterráneo, la minería completamente no tripulada ya no es una visión distante. Está a la vuelta de la esquina”, se ufana.

Xinjiang o Nueva Frontera, la vasta provincia del noroeste, tiene 74 minas de carbón. El gobierno regional estableció que todas deben alcanzar “inteligencia primaria” para finales de 2025. No es una sugerencia. Se traduce en una inversión de 10 mil millones de yuanes, según informó el portal de noticias youth.cn. TBEA, uno de los conglomerados energéticos de la provincia, opera en su mina Tianchi Energy la flota de camiones no tripulados más grande del mundo en una sola instalación. 203 unidades que se mueven con la precisión de un reloj suizo , sin descanso, sin error por fatiga humana.

Velocidad temeraria, de horas a minutos

CHN Energy, uno de los gigantes energéticos estatales que anunció en diciembre último una inyección extra de capital de 15.000 millones de yuanes, se alió con Hikvision, una de las empresa de videovigilancia líderes del mundo, para desarrollar un sistema de detección rápida de calidad de carbón a lo largo de toda la cadena. Antes de la IA, determinar la calidad exacta de una muestra de carbón requería análisis químicos en laboratorio que tomaban horas, a veces incluso días. El sistema CHN-Hikvision combina espectroscopía, análisis químico automatizado e inteligencia artificial para entregar resultados en un tiempo récord de minutos, algo impensado una década atrás. Es una aceleración del 99% que permite tomar decisiones de procesamiento en tiempo real, optimizando mezclas, ajustando combustión, mejorando la eficiencia energética minuto a minuto.

Lo que en Australia o Canadá toma 5 años de consultas, regulaciones, pilotos y evaluaciones, en China lo hacen en 18 meses desde decisión hasta operación plena.

Inner Mongolia, la región autónoma del norte que produce más carbón que países enteros, tiene el 70% de sus minas usando tecnología inteligente. Esto no significa que tienen un software de gestión o unos sensores IoT básicos. Significa que operan con sistemas integrados de IA que gestionan extracción, transporte, procesamiento, seguridad y logística de manera autónoma. En total, suman 200 minas inteligentes en una sola región. A nivel nacional, China tiene más de 400 minas categorizadas como “inteligentes”, casi la mitad del total global estimado.

La velocidad de implementación es el dato que incomoda a Occidente. Lo que en Australia o Canadá toma 5 años de consultas, regulaciones, pilotos y evaluaciones, en China lo hacen en 18 meses desde decisión hasta operación plena.

El costo humano de la eficiencia

Hao Yirui de la mina Malan menciona un detalle revelador cuando explica la nueva realidad operacional: “En el pasado, necesitábamos más de una docena de trabajadores en un solo frente y aún así no podíamos mantener el ritmo”. Ahora son ocho personas en turnos diurnos únicamente, con 40% más de productividad.

La matemática es simple y brutal. Si antes se necesitaban 12 trabajadores para cubrir los tres turnos (36 personas totales), y ahora se necesitan 8 en un solo turno diurno, eso significa que 28 empleos desaparecieron en ese frente específico. Multiplicado por cientos de frentes en cientos de minas, la escala de reconversión laboral es masiva. Y reaviva el debate por el impacto de la IA en la minería.

En la industria este fenómeno se reproduce con más fuerza.

La acerera Baowu, implementó el concepto de “dark factory”, Instalaciones completamente automatizadas donde los procesos ocurren en completa oscuridad porque no hay trabajadores que necesiten iluminación

China no niega esta realidad. La administra con programas de recapacitación, relocalizaciones laborales y, en ciertos casos,, con jubilaciones anticipadas financiadas por las ganancias de productividad. Pero no todos los mineros de 50 años quieren o están en condiciones de aprender robótica, análisis de datos o mantenimiento de sistemas autónomos.

Un fenómeno similar se repite en las fábricas. China Baowu, el conglomerado que produce un millón de toneladas de acero al año y exporta a más de 80 países, implementó el concepto de “dark factory” (fábrica oscura). Instalaciones completamente automatizadas donde los procesos ocurren en completa oscuridad porque no hay trabajadores que necesiten iluminación. La “oscuridad” simboliza que estas instalaciones pueden funcionar sin luz, ya que no se requiere presencia humana, porque ciertos sensores ópticos y cámaras aún requieren luz para funcionar correctamente. Estas fábricas están diseñadas para optimizar la eficiencia, precisión y productividad, y utilizan tecnología de última generación para operar las 24 horas del día.

Las minas de Xinjiang enfrentan esta tensión a gran escala. Con 74 minas en proceso de automatización y 10.000 millones de yuanes de inversión, la provincia está transformando su fuerza laboral a velocidad industrial. TBEA opera 203 camiones autónomos en Tianchi Energy. Cada camión autónomo reemplaza entre 3 y 4 conductores humanos considerando turnos. La cuenta arroja entre 600 y 800 empleos directos solo en esa mina que necesitan reconversión o se extinguen.

Tecnología que viaja, exportando el modelo

Huawei, el gigante tecnológico chino, desarrolló “Kuang Hong”, un sistema para minas que conecta dispositivos de diferentes fabricantes mediante tecnología de gemelo digital. Es interoperabilidad forzada mediante software. Sensores de múltiples orígenes, perforadoras de distintas marcas, camiones de variados fabricantes, todos hablando el mismo idioma digital definido por la plataforma Huawei.

Huawei firmó un acuerdo estratégico con Codelco, que puede marcar los pilares de la estrategia industrial del siglo XXI; mecanización, automatización, digitalización e Inteligencia Artificial.

En julio de 2025, Huawei firmóóun memorándum de entendimiento con Codelco, la minera estatal chilena, para colaborar en IA, automatización, conectividad y servicios en la nube para procesos mineros. Es geopolítica tecnológica en acción. China exportando su modelo de minería inteligente a Sudamérica, la región con las mayores reservas de cobre y litio del planeta.

Theodore Shao, vicepresidente de Minería de Huawei Latinoamérica, lo expresó sin medias tintas en la ceremonia de firma. “La industria minera evoluciona hacia cuatro pilares. Mecanización, automatización, digitalización e Inteligencia Artificial”. Las palabras de Shao marcan los ejes que caracterizarán el sendero del futuro que ya empezó a caminarse?

Máximo Pacheco, presidente del directorio de Codelco, confirmó el contexto estratégico. “Este acuerdo es resultado de conversaciones en viaje a China a principios de 2025”. El objetivo es claro. Desarrollo tecnológico e innovación para mantener a Codelco como mayor productora de cobre del mundo.

La apuesta es evidente. Si China controla el software que gestiona las minas globales, controla indirectamente el flujo de minerales críticos que alimentan la transición energética, la fabricación de semiconductores, la producción de baterías para vehículos eléctricos. También define su estrategia industrial del siglo XXI.

Rafael Andes / Centauro IA

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