
Informe especial: En lugar de alinearse, Anthropic demandó a Trump y abrió un debate que marca límites éticos a la disputa con China por la hegemonía
Llevó al Pentágono a los tribunales para preservar sus cláusulas éticas, sin advertir que el gobierno ya no negociaba principios, sino lealtades a un nuevo proyecto político para enfrentar a China. Mientras ella litigaba, OpenAI, Google y Palantir aceptaron cartografiar con inteligencia artificial los yacimientos de tierras raras que Pekín domina. La nueva frontera no era jurídica: era mineral. Anthropic miró el conflicto desde el expediente judicial, pero no supo leer el territorio que los otros ya estaban excavando.








